El otro día en clase de Citología e Histología el gran Joaquín Piñero nos mostró una serie de frikadas como él mismo decía, en la que aparecían representadas las fases de la fecundación y embriogénesis humana e incluso fases más tempranas aún como la salida de los espermatozoides desde los testículos; pero todas ellas representadas de forma análoga con aspectos cotidianos, mediante dibujos tipo "Érase una vez ... el cuerpo humano", todo esto en blanco y negro pues según Piñero procedían de un antiguo libro que le robaron pero que él antes se había preocupado en fotografiar.
Una de las fotos que más me gusto y que es motivo por el que publico la entrada es el "Espermatozoide de Nicolas Hartsoeker"

Inspirado quizá por los alquimistas, Hartsoeker escribió en 1694 que “si fuera posible verlo, descubriríamos que en el espermatozoide hay un ‘homunculus’, un hombrecito microscópico de gran cabeza encogido como un feto”.
Como el holandés incluyó un dibujo del imaginario homúnculo, muchos llegaron a creer que realmente lo había observado. El más fantasioso fue François de Plantade, que era nada menos que el secretario de la Sociedad Real de Montpellier. Oculto bajo un seudónimo, en 1699 dio a conocer sus pretendidas observaciones. Había visto al homúnculo: era “un espectáculo admirable e increíble”. Aseguraba haber visto brazos, piernas y torso del hombrecito, aunque por desgracia no los genitales, debido a su reducido tamaño.
El homúnculo solo existía en la imaginación de los preformacionistas, de modo que nunca más fue visto.
Una de las fotos que más me gusto y que es motivo por el que publico la entrada es el "Espermatozoide de Nicolas Hartsoeker"

Inspirado quizá por los alquimistas, Hartsoeker escribió en 1694 que “si fuera posible verlo, descubriríamos que en el espermatozoide hay un ‘homunculus’, un hombrecito microscópico de gran cabeza encogido como un feto”.
Como el holandés incluyó un dibujo del imaginario homúnculo, muchos llegaron a creer que realmente lo había observado. El más fantasioso fue François de Plantade, que era nada menos que el secretario de la Sociedad Real de Montpellier. Oculto bajo un seudónimo, en 1699 dio a conocer sus pretendidas observaciones. Había visto al homúnculo: era “un espectáculo admirable e increíble”. Aseguraba haber visto brazos, piernas y torso del hombrecito, aunque por desgracia no los genitales, debido a su reducido tamaño.
El homúnculo solo existía en la imaginación de los preformacionistas, de modo que nunca más fue visto.
1 comentarios:
Que wapoo ! Seria mucho mas interesante si nosostros, los chicos, podriamos tener espermatozoides asi de esa forma y a la hora de "correr" a los ovarios, ya se sabia que vamos a tener. jajajaja
Muy interesante!
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"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse."
Benjamin Franklin
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