
Un enterramiento repentino y la fosilización han preservado el momento en que un crinoideo, Actinocrinites gibsoni, moría al ser atacado por una estrella de mar, Onychaster flexilis. La estrella de mar está en el cáliz o copa del crinoideo, con sus extremidades rodeando el tubo anal.
Éste fósil, con 345-325 millones de años de antigüedad, proviene de Crawfordsville, Indiana, EE.UU.












1 comentario:
Ostias que guapo tio,vaya coincidencia inverosimil ha de darse para que esto ocurra.
Kiyo sabes algún documentalito guapo que esté por youtube o google videos o algo? es que estoy aburrido y no tengo nada que ver para este finde jeje
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