600 milisegundos, es el tiempo que tardamos en elegir la palabra que queremos decir, seleccionamos la forma gramatical adecuada y articulamos los sonidos. Una velocidad vertiginosa. La han calculado científicos de Estados Unidos con unos colaboradores muy especiales. La revista Science publica los detalles.Los colaboradores especiales son personas que padecen epilepsia. Y que debían ser intervenidas quirúrgicamente. Muchas veces la epilepsia no responde a los tratamientos farmacológicos y la solución es implantar electrodos en el cerebro de los pacientes.
Los científicos (de la Universidad de California en San Diego y de la Universidad de Harvard) han aprovechado la coyuntura para proponer a los pacientes participar en el experimento.
El experimento consistió en medir con medir con los mismos electrodos que les implantaban para evitar las crisis epilépticas, el tiempo que su cerebro necesitaba para realizar un ejercicio muy fácil.
El experimento consistió en medir con medir con los mismos electrodos que les implantaban para evitar las crisis epilépticas, el tiempo que su cerebro necesitaba para realizar un ejercicio muy fácil.












